¿De dónde vienen esas arrugas? ¿Por qué envejece la piel?
Actualizado: 11 jun 2020
Prof. Roberto Ebensperger (Junio 2020)
“Un día te levantas, te miras en el espejo y ves que te ves cansado, alicaído ... ¿y de dónde vienen esas arrugas? ¡Nunca estuvieron allí antes!”
El envejecimiento cutáneo es un fenómeno biológico inevitable y puede ser el resultado de la disminución de la función celular como consecuencia del proceso normal de envejecimiento con el paso del tiempo (envejecimiento intrínseco o cronológico) o de la acumulación de los efectos dañinos debido a la exposición a factores nocivos externos (envejecimiento extrínseco).
Sin embargo, el envejecimiento de los órganos comienza desde el momento en que uno nace, y la piel no es una excepción. Como el órgano más voluminoso del cuerpo, la piel muestra signos evidentes y visibles de envejecimiento cuando uno se hace más viejo.
El envejecimiento cutáneo es inducido por factores intrínsecos y extrínsecos. El envejecimiento intrínseco es un proceso fisiológico inevitable que resulta en piel delgada y seca, arrugas finas y atrofia gradual de la piel, mientras que el envejecimiento extrínseco se promueve por factores ambientales externos como la contaminación del aire, el tabaquismo, la mala nutrición y la exposición al sol, lo que resulta en arrugas gruesas, pérdida de elasticidad, laxitud y apariencia de textura rugosa. En particular, la exposición a largo plazo a la radiación solar, y los efectos de la luz ultravioleta (UV) sobretodo, es el factor principal y el más poderoso del envejecimiento extrínseco de la piel y se conoce, incluso separadamente, como fotoenvejecimiento.
El envejecimiento intrínseco de la piel es un proceso de cambio fisiológico cronológico. El envejecimiento de las áreas fotoprotegidas, por ejemplo, el lado interno de la parte superior del brazo, se debe principalmente a factores genéticos o metabólicos intrínsecos, mientras que las áreas expuestas de la piel además están influenciadas por la acción de factores extrínsecos, especialmente la radiación UV. Para la piel intrínsecamente envejecida, los cambios histológicos más notables ocurren dentro de la capa de células basales.
A medida que una persona envejece, la epidermis se vuelve más delgada y se reduce la proliferación de células en la capa basal. Este proceso de disminución de la capacidad proliferativa de las células, incluidos los queratinocitos, los fibroblastos y los melanocitos, se denomina senescencia celular.
Por otro lado, los factores exógenos afectarán la fisiología de la piel de forma permanente. Por lejos, la mayor causa de envejecimiento extrínseco es la exposición solar acumulada y sin protección, es decir, el fotoenvejecimiento. Esto se limita en gran medida a la cara, el cuello, las manos y en menor grado la parte baja de los brazos y las piernas. Más del 80% del envejecimiento de la piel del rostro se debe a la exposición crónica a la radiación UV de bajo grado, aunque la exposición también puede causar quemaduras solares, bronceado, inflamación, inmunosupresión y daños en el tejido conectivo de la dermis. Las características de la piel envejecida extrínsecamente (principalmente inducida por luz UV) incluyen arrugas gruesas, textura rugosa, tez cetrina (de color amarillo verdoso) con pigmentación moteada y pérdida de elasticidad.
La dermis está compuesta principalmente por la matriz extracelular (ECM) y los fibroblastos. Durante el proceso de envejecimiento, la dermis sufre cambios significativos. El colágeno, que es un componente principal de la ECM, se fragmenta y se distribuye de manera dispersa, y su cantidad total disminuye. Esto se debe principalmente al aumento de la actividad de las metaloproteinasas (MMP) de la matriz y a la alteración de la señalización del factor de crecimiento transformante β (TGF-β) inducida por especies reactivas de oxígeno (ROS) generadas durante el envejecimiento. La reducción en la cantidad de colágeno dificulta la interacción mecánica entre los fibroblastos y la ECM, y en consecuencia conduce al deterioro de la función de los fibroblastos y a una mayor disminución de la producción de colágeno y con ello a una menor cantidad de colágeno en la dermis. Otros componentes de la ECM, incluidas las fibras elásticas, los glicosaminoglicanos (GAG) y los proteoglicanos (PG), también cambian durante el envejecimiento, lo que en última instancia conduce a una reducción en la cantidad de componentes funcionales que a su vez influye en la capacidad de la piel para retener el agua unida, es decir, se pierde la capacidad de retener humedad. Las fibras elásticas disminuyen en la piel intrínsecamente envejecida, pero se acumulan anormalmente en la piel fotoenvejecida. Una reducción en los niveles de componentes funcionales en la dermis da como resultado la aparición de características clínicas de envejecimiento, como arrugas y elasticidad reducida.
Por último, los niveles reducidos de estrógenos en mujeres posmenopáusicas contribuyen a las arrugas, la sequedad, la atrofia y la laxitud de la piel. La pérdida de colágeno parece estar más relacionada con la edad posmenopáusica que con la edad cronológica. La terapia con estrógenos o terapia de reemplazo hormonal (TRH) puede prevenir la pérdida de colágeno y puede estimular la síntesis de colágeno en aquellas mujeres que tienen niveles iniciales más bajos de colágeno. La TRH mejora el grosor de la piel, el contenido de colágeno y la elasticidad y mejora la hidratación. Sin embargo, hay estudios que sugieren que la TRH aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
“La apariencia joven y hermosa puede tener una influencia positiva en el comportamiento social de las personas.”
¡Lo que gastamos en cremas antienvejecimiento durante toda la vida es sorprendente!
La evidencia de nuestra juventud perdida se puede ver más fácilmente en nuestra piel a medida que envejecemos; incluyendo arrugas en la piel, las canas y para la mayoría de los hombres y algunas mujeres la tendencia a la pérdida de cabello (calvicie). Estos cambios pueden traducirse en solo pequeñas pérdidas en la función, pero a medida que nuestras expectativas de vida se prolongan hasta nuestros 70, 80 y más, estos cambios no son bienvenidos. Las implicancias de este cambio sin precedentes para la historia humana serán tal vez aun mayores para las mujeres, ya que pronto pasarán hasta el 50% de sus vidas después de la menopausia, donde los niveles bajos de estrógenos afectarán negativamente la función de la piel.
Por ello, el mercado está respondiendo desarrollando sofisticados productos cosméticos, farmacéuticos y cirugías para proporcionar opciones para satisfacer no solo nuestra vanidad sino también para ayudar a nuestra cada vez más seca, con picazón, propensa a infecciones e inmuno-inestable piel.
En este sentido, el mercado global de productos de belleza Premium se ha desempeñado como una de las empresas más lucrativas del mundo. Ha estado exhibiendo cifras de crecimiento considerables lideradas por la abundancia de las materias primas, el aumento de la población, un rápido aumento de la demanda por productos de belleza Premium y la incorporación de nuevas tecnologías avanzadas. Hoy puede tener un enfoque no quirúrgico para dar forma y contornear la cara en lugar de recurrir a cirugías y estiramientos faciales. En esta dirección, el Dr. Roberto Ebensperger se encuentra actualmente trabajando en el desarrollo de productos cosméticos de belleza Premium y el desarrollo de tecnologías innovadoras tanto para estos productos como para rellenos dérmicos. [Ver artículo “La Belleza en un Pote. Las células madre y el rejuvenecimiento de la piel (Parte 2)” y artículo “¿El Relleno Dérmico Ideal?”]
Aquí hay una tarea para usted: vaya a falabella.com y escriba el término "anti-edad". Aparecen +300 opciones de compra. Los productos antienvejecimiento están en todas partes, y todos afirman ser la mejor opción para borrar (o prevenir) líneas finas, arrugas y manchas de la edad. Otro ejercicio, esta vez en el sitio de Ripley, encontramos 12 productos entre $150.000 y $300.000; 4 productos entre $300.000 y $500.000 y 1 producto entre $500.000 y $1.000.000. Este último producto se trata de la crema facial y suero de noche Re-Creation de ESTÉE LAUDER que se vende por la friolera suma de $957.990. Entre los otros productos destacan la crema de rostro Re-Nutriv Ultimate Diamond Transformative Energy Crème también de ESTÉE LAUDER ($410.000) y Crema Anti-Arrugas Or Rouge Riche de Yves Saint Laurent ($256.000) y LANCÔME ABSOLUE ($178.000).
¿Cuál es el valor del mercado global antienvejecimiento entonces?
La estadística estimó que en 2018 el mercado global antienvejecimiento valía unos 50,2 mil millones de dólares estadounidenses. Se estima que el mercado antienvejecimiento registrará una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 5,7 por ciento entre 2018 y 2023. Para el 2021, se estima que la categoría de productos de belleza antienvejecimiento recaudará más de 59 mil millones a nivel mundial [www.statista.com].
Naylor EC et al. Molecular Aspects of Skin Ageing. Maturitas (2011) 69(3):249-56
Desmond J. Tobin. Introduction to skin aging. J Tissue Viability (2017) 26(1): 37-46
Shoubing Zhang and Enkui Duan. Fighting against Skin Aging: The Way from Bench to Bedside. Cell Transplantation (2018) 27(5): 729–738
Shin JW et al. Molecular Mechanisms of Dermal Aging and Antiaging Approaches. Int. J. Mol. Sci. (2019) 20, 2126
Collaborative Group on Hormonal Factors in Breast Cancer. Type and timing of menopausal hormone therapy and breast cancer risk: individual participant meta-analysis of the worldwide epidemiological evidence. Lancet (2019) 394: 1159–68

Figura 1. Envejecimiento de la piel. ¿Cómo es el proceso? Es una combinación de muchos factores que causan todos estos cambios: a) la producción de colágeno se enlentece y se pierde más rápido (el colágeno contribuye a la firmeza de la piel), b) la producción de elastina disminuye (la elastina contribuye a la elasticidad de la piel), c) las células grasas comienzan a desaparecer (atrofia de la grasa) y d) la La atrofia muscular causa una disminución en la firmeza y el tono (lo que contribuye a la flacidez de la piel), e) la piel pierde su capacidad de retener la humedad, por lo que se vuelve menos elástica o estirable. Aparecen entonces las líneas de expresión y "patas de gallo" debido a la pequeña contracción muscular. Las células muertas de la piel no se desprenden tan rápido y las células nuevas tienen un capacidad de reposición disminuida que produce piel desigual.

Figura 2. El colágeno en la piel y sus funciones. Con la edad, el cuerpo produce menos colágeno. La integridad estructural de la piel disminuye, el colágeno se debilita, las arrugas principales se forman y el cartílago de las articulaciones se debilita (izquierda). Tres tipos de colágeno (tipo I, IV y VII) son esenciales para mantener la piel firme y rellena, y su correcta disposición cerca de la membrana basal (membrana en la interfaz epidermis - dermis) hace que la piel sea tan bella.

Figura 3. El envejecimiento se define como un fenómeno que avanza en la edad. Para la industria cosmética, la palabra "envejecimiento" significa envejecimiento dérmico, es decir, de la piel. El envejecimiento dérmico se produce por diversas causas, como la acción de los radicales libres, la peroxidación lipídica, la xerodermia o sequedad de la piel y los rayos ultravioleta y que dan lugar a las asperezas y las arrugas. Como se muestra en el diagrama, la hipofunción de las células de la dermis surge debido a reacciones químicas intradérmicas, es decir, reacciones de radicales libres así como la degradación del colágeno y la elastina. La humectación del estrato córneo se reduce debido a los contaminantes externos y la hipofunción de las células de la dermis. Como resultado, la humedad se transpira activamente por la piel. Al mismo tiempo es importante inhibir las reacciones de radicales libres para evitar el fotoenvejecimiento y retrasar el envejecimiento de la piel y el estrato córneo debe estar suficientemente humedecido para que no se seque. Además, las células de la dermis deben activarse para que su ciclo de crecimiento se pueda mantener regularmente y el envejecimiento de la piel se pueda retrasar.

Figura 4. Componentes celulares y extracelulares de la piel joven. En la piel de los mamíferos, la epidermis avascular está apoyada sobre una dermis vascularizada y rica en matriz extracelular (ECM) que, a su vez, está compuesta de las capas papilares y reticulares, estructuralmente distintas. La población celular de la piel se concentra en la epidermis, donde los queratinocitos están unidos y asegurados entre sí por hemidesmosomas a una membrana basal especializada: la unión dérmica-epidérmica (DEJ). En la dermis, los fibroblastos se encuentran escasamente distribuidos y son los principales responsables de sintetizar una ECM que se compone de colágenos, proteínas asociadas a fibras elásticas y proteoglicanos. Los colágenos fibrilares (I y III), aunque ampliamente distribuidos en la dermis joven, son particularmente abundantes en la dermis papilar y reticular profunda. Por el contrario, la distribución del colágeno VII se limita a las fibrillas de anclaje ubicadas en la DEJ. El sistema de fibra elástica también adopta una arquitectura característica, muy ordenada, en la que las microfibrillas de fibrilina perpendicularmente orientadas en la DEJ se fusionan con fibras elásticas ricas en elastina de gran diámetro en la dermis reticular. Finalmente, la piel está hidratada principalmente por oligosacáridos y proteoglicanos como el ácido hialurónico (hexámeros) y las cadenas laterales (líneas) del glicosaminoglicano condroitín sulfato que se distribuyen por toda la dermis. [Naylor EC, et.al. Molecular Aspects of Skin Ageing. Maturitas (2011) 69(3):249-256]

Figura 5. Remodelación de la matriz extracelular (ECM) en piel intrínsecamente envejecida debido al paso del tiempo. Los colágenos dérmicos, las fibras elásticas y los glicosaminoglicanos (visualizados con tinción de rojo picrosirio, elastina de Miller y ácido periódico, respectivamente) experimentan una remodelación significativa en la piel envejecida fotoprotegida (piel del brazo interno de un joven de 23 años, fotoprotegido corresponde a la piel del glúteo de un hombre de 75 años). Específicamente, la atrofia de los colágenos dérmicos (particularmente en la dermis reticular) es evidente en la piel intrínsecamente envejecida. El sistema de fibra elástica también sufre atrofia en la piel intrínsecamente envejecida a medida que las microfibrillas ricas en fibrilina, que forman fibras de oxitalan en la unión dérmica-epidérmica (DEJ), se degradan selectivamente. Del mismo modo, los glicosaminoglicanos también se van perdiendo en la piel intrínsecamente envejecida. Remodelación de la ECM en piel extrínsecamente envejecida principalmente como resultado de la exposición a la radiación ultravioleta [UVR]. Los colágenos dérmicos, las fibras elásticas y los glucosaminoglucanos sufren una remodelación significativa, pero diferencial, en la piel envejecida fotoprotegida (joven: 23 años en el brazo interno superior) y fotoexpuesta (fotoexpuesta vieja: piel de antebrazo de un adulto de de 75 años). Específicamente, la piel extrínsecamente envejecida se caracteriza tanto por una reducción profunda en la tinción de colágeno fibrilar como por la pérdida específica de colágeno VII de la unión dérmica-epidérmica (DEJ). El sistema de fibra elástica, en las últimas etapas del fotoenvejecimiento, se caracteriza por la acumulación de proteínas de fibra elástica desorganizadas en toda la dermis, en un proceso denominado elastosis solar. Del mismo modo, los glicosaminoglicanos se acumulan en agregados aparentemente desorganizados en la piel extrínsecamente envejecida. [Naylor EC, et.al. Molecular Aspects of Skin Ageing. Maturitas (2011) 69(3):249-256]

Figura 6. El espectro de radiación solar y las influencias de la luz ultravioleta (UV) en el envejecimiento de la piel. La luz UV representa el 5% de la radiación solar. Los restantes 50% es luz visible y el 45% es luz infrarroja. Se muestran breves descripciones de los patrones específicos de penetración de la luz UV (UVC, UVB y UVA) en la piel y el daño potencial que cada una puede causar con la exposición. Por ejemplo, los rayos UVC no alcanzan la superficie de la tierra. Están bloqueados por la capa de ozono de la atmósfera terrestre. Los rayos UVA y UVB constituyen el 95-98% y el 2-5%, respectivamente, de la radiación UV que llega a la piel humana. Los rayos UVB penetran hasta las células de la epidérmis y pueden dañar el ADN y activar la cascada de eventos de radicales libres de oxígeno (ROS) que conducen al fotoenvejecimiento. Los rayos UVA al tiempo que dañan la epidermis penetran más profundamente en la dermis donde degradan las fibras de colágeno y elastina a través del estrés oxidativo y la activación de las metaloproteinasas (MMP). Los rayos UVA son más dañinos sobre la piel que los rayos UVB. [Lephart ED. Skin Aging and Oxidative Stress: Equol’s Anti-Aging Effects via Biochemical and Molecular Mechanisms. Ageing Res Rev (2016) 31:36-54]

Figura 7. Fotoenvejecimiento – efectos dañinos de la radiación UVA sobre la piel. Fotografía de un hombre de 69 años que condujo camiones comerciales durante 28 años y que muestra los efectos del envejecimiento extrínseco o fotoenvejecimiento. El lado izquierdo de la cara de este hombre (lado del conductor) muestra fotoenvejecimiento dramático, mientras que el lado derecho de su cara (protegido de la luz UV) muestra fotoenvejecimiento mínimo. Este es un claro ejemplo de fotodaño conocido como dermatoheliosis unilateral. [Gordon y Brieva. Unilateral Dermatoheliosis. N Engl J Med 2012; 366:e25]

Figura 8. La piel del fumador se caracteriza por arrugas faciales prominentes, particularmente alrededor de la boca y el labio superior y los ojos. En varios estudios realizados en gemelos, el tabaquismo se asoció con un aumento de las arrugas, la laxitud de los tejidos, hasta un 40% de piel más delgada y cambios pigmentarios. Pero si eres fumador, no es demasiado tarde para ti. Un estudio reciente realizado en Milán durante 9 meses ha demostrado que dejar de fumar rejuvenece la piel.
Perfiles derecho e izquierdo de gemelas de 52 años. La piel facial del gemelo fumador exhibió arrugas profundas extensas, léntigos extendidos (manchas cutáneas planas de color tostado, marrón o negro que aparecen con el paso de la edad), hipopigmentación dispersa y laxitud moderada de la piel. [Fuente: Doshi DN et al. Smoking and Skin Aging in Identical Twins. Arch Dermatol. 2007; 143 (12): 1543-154]

Figura 9. La Figura 9 muestra las arrugas periorbitales severas de un fumador de 52 años en comparación con la piel suave periorbital de su primo de 57 años que experimentó el mismo ambiente y estilo de vida pero nunca fumó [Burke KE. Mechanisms of aging and development—A new understanding of environmental damage to the skin and prevention with topical antioxidants. Mech Ageing Develop. (2018) 172:123-130]




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